El Ibex 35 puso fin a la sesión del viernes con un imperceptible avance del 0,05%, hasta los 10.538,8 puntos, completando así una semana para olvidar (-4,27%) en la que un fantasma del pasado, la crisis del sector financiero periférico europeo, volvió a sobrevolar los parqués.

Cuando la principal noticia del fin de semana es una información económica, uno puede hacerse a la idea de que la semana va venir cargada de sobresaltos. El pasado domingo, los medios de comunicación hacían hueco en sus cabeceras para hablar del “caso Gowex (GOW)” y colocar así la dinamita para que el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) saltara por los aires la misma mañana del lunes.

El Ibex también padeció los efectos secundarios de esta situación, que se extendió a la sesión del martes. Los pobres datos macroeconómicos presentados por Alemania los dos primeros días de las semana fueron más vinagre sobre las heridas abiertas, sembrando dudas sobre la recuperación de la economía de la vieja Europa.

La inminente publicación de las actas de la última reunión de la Reserva Federal sirvió para dar una pequeña tregua a los mercados el miércoles, día en el que ya se empezaban a descontar de la cotización de Espirito Santo Financial Group (LISBON:ESF) el recorte de su calificación crediticia en dos peldaños por parte de la agencia Moody’s.

Y así se llegó al jueves, fecha en la que saltaron las alarmas y las sirenas sonaban de nuevo como advertencia sobre la poca salud del sistema financiero de los países del sur de Europa.

El Banco Espirito Santo (LISBON:BES) se desplomó hasta acabar suspendido de cotización, la bolsa lusa sufrió pérdidas muy severas y el resto de índices mundiales se vieron contagiados de ese virus llamado miedo que convierte a los inversores en vendedores compulsivos.

Los síntomas fueron los mismos que en anteriores ocasiones: aumento de apetito por la deuda soberana alemana, primas de riesgo al alza en la periferia y búsqueda de refugio en valores seguros como el oro y divisas como el yen.

Sin embargo, en la jornada de hoy, las cosas comenzaron con mucho mejor pie. El principal selectivo de la Bolsa de Madrid iniciaba el día con un rebote de casi el 1% y enfilaba con paso firme la barrera de los 10.700 puntos… hasta que el BES volvió a escena y provocó de nuevo la desbandada general.

La entidad lusa no solo no logró recuperar nada de ese casi 18% de su cotización que ayer se dejó por el camino en menos de cinco horas, sino que siguió cayendo y con ella las plazas europeas, que de golpe y porrazo cambiaban los números verdes por los rojos. La última hora y media de negociación valió para maquillar las cifras y evitar un nuevo día de pérdidas.

Dentro del Ibex 35, día de especial provecho para Técnicas Reunidas (TRE), Enagas (ENAG) y Mapfre (MAP), con revalorizaciones del 3,85%, 2,37% y 2,16%; y de todo lo contrario para Abengoa B (ABGek) y Bankia (BKIA), con recortes del 1,68% y del 1,27%, respectivamente.

En el resto de índices europeos, día para lamerse las heridas y recuperar alguna posición en el mercado, con el FTSE Mib un 0,62% al alza, por delante del Cac 40 (+0,35%), el FTSE 100 (+0,27%), el Euro Stoxx 50 (+0,21%) y el Dax (+0,07%).

En cuanto a la renta fija se refiere, el bono español a diez años volvió a ganar en atractivo y se paga ya por debajo del 2,77%, lo que permitió a la prima de riesgo relajarse de nuevo hasta los 157 puntos básicos.






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